Desperté con una cálida mano sobre la cintura, estaba más cansada que habitualmente y sabía bien por qué. Intenté ignorar aquel terrible sentimiento de pena, pero era algo imposible. Había llegado a estar tan cerca de tenerlo todo; pero esta vez no había salido como lo planeaba.
Harry: Buenos días, cielo–susurró en mi oído-
Yo: El cielo…como extraño ver ese hermoso color celeste –musité-
Harry: No es necesario hablar de esto –dijo algo incómodo-
Yo: No te preocupes –sonreí- De verdad no me molesta.
Harry: Y… ¿el cielo es lo único que extrañas observar? –inquirió con un tono de voz muy gracioso-
Yo: Claro que no –continué- También el verde del pasto, las flores, el rostro de las personas caminando en la calle, la sonrisa de Niall, y nunca pensé decir esto pero también mi cara de extraterrestre al despertar.
Harry: ¿Algo más? –insistió-
Yo: Ah sí, la cara de Brad Pitt.
Harry: Oh –dijo con resignación-
Yo: ¡Estoy bromeando tonto! Obviamente que lo que más extraño son tus ojos, tu pelo, la manera única en la que me hacías sucumbir con una sola mirada. Harry…no tienes una idea de lo completa que me sentiría si la operación hubiese funcionado –suspiré en un hilo de voz- Pero parece que no hay opción, permaneceré ciega por el resto de mi vida –añadí-
Harry: No, no lo harás.
Yo: ¿Cómo lo sabes? –me sorprendía la seguridad con que lo decía-
Harry: Solo lo hago, confía en mí. Cambiando de tema…, los chicos no estarán en casa hoy.
Yo: ¿Y? –fruncí el ceño. Sabía a donde quería llegar con tal comentario-
Harry: Bueno… yo… estaba pensando… –respondió de forma atrevida-
Yo: ¡Harry! ¡Eres un pervertido! –exclamé divertida-
Nuestras risas resonaron en la habitación.
Harry: Solo fue una broma –dijo mientras se tranquilizaba- Quiero invitarte a un lugar que fue muy importante en nuestras vidas, hace tiempo que no vamos y pensé que era una buena idea. Aunque lo otro no estaría nada mal…
Yo: ¿A dónde iremos? –tuve que preguntar. La intriga me mataba-
Harry: ¡Sorpresa! –respondió con satisfacción- Ven, sígueme.
Entrelazó su mano junto a la mía para guiarme y bajamos las escaleras de dos en dos escalones. Parecía emocionado de volver a aquel sitio. Me preguntaba a donde me llevaría. Abrió la puerta principal y salí velozmente con él, todavía de la mano.
Yo: ¡Harry estoy en chanclas! Me duelen los pies de tanto correr.
Me alzó sobre sus brazos y siguió corriendo.
Harry: Si querías que te llevara solo bastaba con decírmelo –me gustaba tanto cuando hablaba de esa manera-
Yo: ¡No lo dije por eso! Siempre le encuentras doble sentido a las cosas –protesté entretenida-
Harry: Tú haces que todo tenga más sentido.
Yo: Debería llamarte “Hazza el romanticón” –reí después de unos segundos-
Harry: Y tu “Elisa la perfección” –concluyó victorioso-
Yo: Tierno.
Harry: Linda.
Yo: Hermoso –continué. Si esto seguía así, teníamos para rato-
Harry: Cariñosa.
Y así nos mantuvimos hasta que me bajó por la cintura y me colocó sobre el suelo.
Yo: Y bien, ¿llegamos?
Harry: Estamos frente a la puerta. Ven, ábrela tú.
Me limité a aproximarme hasta él y sostuvo mi mano hasta que encontré el picaporte y lo giré lentamente, provocando que la puerta se abriera. Dimos unos cuantos pasos más y no logré descubrir nada que me digiera en dónde estábamos.
Yo: Dame una pista –supliqué con mi mejor cara de cachorrito triste-
Harry: Bueno…, haber… es grande.
Yo: ¿Es grande? –repetí- ¿Con eso se supone que adivinaré?
Harry: Na na na.
Yo: Espera, ¡¿te refieres a…
Harry: La canción que te dije que te dediqué –interrumpió inquieto. Mi cuerpo tembló-
Yo: ¡Por dios Harry! Dime que estamos en el teatro donde todo empezó –no conseguía creerlo-
Nadie contestó.
Yo: Harry ¿dónde estás?
–We've got a bit of love/hate, you take me to the edge then you hit the breaks –lo escuché cantar. No me quedaría allí sin acompañarlo-
Yo: I say it's over one day, but then I'm calling back begging you to stay. We make up then we break up all the time...
Juntos: We're like na na na, then we're like yeah yeah yeah. Always like na na na. Then we're like yeah yeah yeah.
Aquello era tan mágico. El tan solo volver a subir a ese escenario me hacía reencontrarme con mis sentimientos más profundos. Recordar todo. Una lluvia de imágenes se adueñó de mi mente; porque ciertamente siempre me había preguntado cuál fue el momento exacto en el que Styles había robado mi corazón. Y ahora lo sabía. Lo recordaba allí, comiendo un sandwich y al verme se le caía. Esa era la respuesta. Lo había amado desde el primer instante en que lo vi.
Estuve toda la tarde cantando con Harry. Simplemente había algo extraño en nuestras voces, era como si estuvieran conectadas, como si hubieran nacido para estar juntas.
Ahora estábamos precisamente como habíamos empezado.
Cuando al fin terminamos, nos sentamos sobre el escenario, con los pies colgando.
Harry: Parece que fue ayer cuando todo empezó –dio un profundo suspiró-
Yo: Al comienzo me parecías un engreído y te odiaba. Odiaba lo bien que me hacías sentir. Odiaba no poder odiarte –le confesé-
Harry: Yo lo supe desde el primer segundo. Sabía que serías mía.
Yo: Estaba tan nerviosa… las piernas me tiritaban –sonreí- Gracias, de verdad. Por traerme aquí.
Harry: No es nada. ¿Volvemos?
Yo: Aún no –preferí- ¿Qué te parece si vamos al parque que queda en frente de aquí? –propuse-
Harry: Claro, pero no demasiado tiempo porque ya ha oscurecido.
Saludamos al guardia que se encargaba de cuidar los alrededores del lugar y cruzamos para llegar a la plaza. Acordándome por mi memoria era un enorme parque, lleno de preciosos árboles, y flores de todos los tamaños y formas. Pero lo más bonito era sin duda, la fuente.
Dimos unas vueltas por los senderos hasta encontrarnos con la fuente. Tenía un plan malévolo, o algo así.
Yo: ¡Harry me parece que hay un zombi! –grité lo primero que se me ocurrió-
Harry: ¿Dónde? –fue lo único que pudo contestar antes de que lo empujara y cayera sobre el agua de la fuente-
Salpicó tanto que mi ropa se empapó. Y entonces me agarró de las piernas y me tiró hacia él. Empezamos a reír como dos dementes mientras jugábamos a la guerra de agua.
Harry: ¡Adivina quienes llegaron! –dijo incrédulo-
–¡Fuera bomba! –gritó una voz familiar. Cuatro chapuzones se oyeron a nuestros lados. Eso contestaba mi pregunta: Zayn, Liam, Louis y Niall.
Yo: ¿Qué haceis aquí? –pregunté sorprendida-
Zayn: Estábamos dando un paseo y os vimos…
Liam: Chicos… ¿os parece bien que estemos los seis nadando en la fuente de un parque? –inquirió tan educado como siempre-
Louis: ¿A quién le importa? –prosiguió- Tomémoslo como un simple baño.
Harry: Esperad… –señaló pensativo- ¿Qué es eso amarillo?
–¡Niall! –gritamos todos a la misma vez mientras salíamos corriendo de allí dentro.
Zayn: ¿Cómo se te pasa por la cabeza hacer pis en una fuente? –preguntó aguantándose las ganas de reír-
Niall: Lo siento, es que no me dejasteis parar por el camino –justificó-
Estallamos a risas. Y ahora sí, todos mojados, embarrados y sucios regresamos a nuestro hogar.
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