Entramos al hospital. Ya había estado ahí antes, en aquel oscuro pasillo. Sentí que un sollozo llegaba directo a mi garganta y rápidamente inspiré aire. No debía llorar. No. Porque esta vez todo saldría bien.
Iba cogida de la palma de Harry. Sus manos suaves y cálidas me hacían sentir segura y a salvo.
Nos detuvimos repentinamente y el doctor Hyllard se asomó por la puerta.
Doctor: ¿Joven Styles? –el hombre abrió sus ojos como platos. Él asintió- ¡Valla sorpresa! Cuando hablé con usted el otro día no imaginé que había crecido tanto. Ya es todo un hombre –sonrió con aire nostálgico-
Harry: No creo que sea para tanto Robert –contestó en un tono de humor- Vine con mi novia. Si no es mucha molestia nos gustaría que la revise.
Doctor: Por supuesto. No le negaría nada a un Styles. Pasad; adelante –nos adentramos en aquella habitación, mientras los demás esperaban afuera- Tomad asiento.
Tan pronto como nos acomodamos en dos sillones de cuero empezamos a hablar sobre el tema, la posible operación, y sus riesgos.
Sabía que estaba en buenas manos. El señor Hyllard había atendido durante un largo tiempo a la familia Styles. Y había hecho todo lo que estuvo a su alcance para protegerlos.
Harry: ¿Algo…algo puede salir mal, Rob? –musitó tensando el momento-
Doctor: Me temo que sí –sentí una oleada de miedo recorrer mi espalda- Estas operaciones son muy delicadas; aquí en el hospital haremos lo que podamos. ¿Teneis dinero?
Harry: El necesario –pronunció. Estaba loco si creía que lo dejaría gastar un solo euro en mí-
Yo: Ni lo sueñes, Harry –levanté un dedo de forma amenazante-
Harry: Mi amor…, confía en mí. Nada es mucho cuando se trata de ti –acarició mi pómulo- Hazme el favor de permitirme encargarme de esto, ¿sí?.
¿Cómo decirle que no si me ponía esa voz tan dulce?Yo: Bueno –me rendí- Pero luego te devuelvo el dinero –advertí-
Harry: De acuerdo –añadió dudoso- Ahora me gustaría que salgas afuera. Quiero hablar a solas con el médico.
Yo: Bueno, pero no tardes. Sabes lo que me cuesta estar un segundo sin ti –suspiré-
Harry: No lo haré –besó mi nariz-
Salí directamente al pasillo. Los demás chicos y mi familia aguardaban sentados. Los oí levantarse velozmente y acercarse.
Esther: ¿Cómo ha salido todo? –preguntó exaltada-
Yo: Tranquila, todavía no hemos arreglado nada. Harry esta con Hyllard. Seguro que debe estar poniendo una fecha para la operación.
Ya eran las cinco y media de la tarde. El muchacho había permanecido allí por más de una hora. La puerta se abrió y dio paso a los dos hombres. Nos pusimos de pie.
Doctor: Muy bien, entonces los espero en dos días a la misma hora –sentenció-
Yo: Esta bien, deseo volver a ver.
Harry: Ojalá todo salga como planeamos –se dijo más para sí mismo que para el resto-Yo: Muchas gracias por su paciencia y comprensión, Robert –lo despedí con un abrazo-
Doctor: No es nada, no es nada –repitió. Aquel hombre tenía algo especial. Desde su forma de hablar hasta su personalidad. Ahora que lo conocía entendía porque la familia de mi prometido lo apreciaba tanto.
Esa noche los chicos invitaron a unos amigos a comer. Debí haber sabido que algo como lo que pasó podría ocurrir…-------------------------------------------------------------------------------------------------------------¿Quieres saber que fue lo que pasó? No te pierdas el próximo capítulo.
Admito que lo de color rosilla lo e pronunciado con voz de 'anunciadora' heheheh
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