lunes, 8 de abril de 2013

Capítulo 58

Niall: ¿Por qué lo preguntas?
Harry: Es que estaba a punto de besarme con Vanessa y…
Niall: ¿Quién es Vanessa? –lo interrumpió-
Harry: Una chica con la que Zayn me hizo una cita –dijo rápidamente- Estábamos a punto de besarnos y de repente me vino terrible dolor en el pecho, como que algo me estaba diciendo que no lo hiciera.
Al escucharse se dio cuenta de que lo que estaba diciendo no sonaba normal.
Niall: ¿Tu crees que la fuerza de amor que existe entre Elisa y tú, quiso que no la besaras?–trató de comprender mejor-
Harry: Exactamente…Puede que no suene muy razonable pero…
Niall: Las cosas que pasaban entre tú y ella nunca eran razonables –le recordó sin dejarlo terminar la frase-
Harry: Tienes razón –señaló algo pensativo- Eso quiere decir que tengo posibilidades; que ella aún no me ha olvidado por completo.
Niall: Puede ser –sonrió por la reacción de su amigo- En mi opinión debes seguirla buscando.
Harry: Y eso es lo que haré, con tu ayuda claro –puso los ojos en blanco-
Niall: ¿Eh? –transformó su cara semejándose a la de un pato- No Harry, en esto no me metas –cruzó los brazos-
Harry: Te lo ruego, no será muy complicado. Haré la mayor parte del trabajo, es solo porque necesito ayuda, por favor Nialler –dijo con cara tierna-
Niall: Tú ganas. Ahora vamos a dormir, mañana planearemos todo para que el sapo encuentre a su princesa –indicó tomándolo por el hombro y subiendo las escaleras-
Narra Elisa:
Esa noche no logré vencer a mi instinto que insistía en estudiar detenidamente lo que había sucedido en la cita.
Había sido posiblemente la cosa más extraña que me haya pasado.
Primero Edward se había puesto como loco cuando Dylan me propuso ir al cine, luego cuando estaba a punto de besarlo sentí un pinchazo en el pecho, y por último, mi perro apareció de manera inexplicable en la sala de la película.
No lo entendía, y no logré hacerlo en toda la noche. Me preguntaba que tonta explicación le inventaría a mi amigo por dejarlo plantado.
Aturdida a causa de la inevitable molestia, opté por inclinarme sobre el respaldo de la cama y coger el ordenador.
Lo primero que hice fue entrar a mi cuenta de Skype. En menos de un soplo ya tenía una solicitud de conversación.
La acepté percatándome de que corría el riesgo de que fuera cualquier persona. Pero mi miedo se desvaneció cuando escuché la familiar voz de mi mejor amiga, Nayi.
Debía estar conectada porque la hora de Londres y la de aquí eran muy distintas. Mientras allí sería el medio día, aquí eran altas horas de la madrugada.
Nayi: ¡Elisa! ¿Cómo te encuentras?, ¿Dónde estás?, ¿Vas a volver?, ¿Me extrañas? –la oí decir rápidamente-
Yo: Nayi…son muchas preguntas –contesté risueña-
Nayi: Necesito que las respondas –pidió riendo-
Yo: Bueno; estoy bien, de verdad. No puedo decirte donde estoy porque es un secreto y no quiero correr ningún riesgo de que Harry se entere –suspiré- Sinceramente no creo que vuelva. Y por supuesto que te extraño, eres una de las personas a las que más echo de menos.
Sin darme cuenta una lágrima brotó de lo más profundo de mi pupila.
Nayi: ¿Olvidaste a Harry? –se precipitó a preguntar-
Su pregunta me pilló por sorpresa.
Yo: Prefiero no hablar de ese tema ahora…
Nayi: ¿Entonces te enteraste? –sonó incrédula-
Yo: ¿Enterarme de qué? –fruncí el ceño-
Nayi: Nada, nada –dijo después de maldecir por lo bajo- Son cosas mías.
Yo: Te conozco amiga, cuéntame, por favor.
Nayi: Pero dijiste que preferías no hablar de él… –reclamó dulce-
Yo: Ignora lo que dije. La mayoría del tiempo hablo sin pensar y lo sabes –le recordé-
Nayi: De acuerdo… Ayer él –se detuvo en seco-
Yo: ¡Habla Nayara! –exclamé expectante-
Nayi: Salió con una chica –frenó para observar mi reacción, pero yo ni pestañee- Y por cierto era muy linda.
Me mantuve muda por varios segundos. Respiré hondo y pregunté:
Yo: ¿Es la primera vez que sale con ella?
Nayi: Sí, fue una cita a ciegas; Zayn la planeó, dice que si Harry no sale con nadie terminará por hacerse homosexual –rió al recordarlo-
Pero yo la ignoré. Esto no podía estar pasando.
Yo: No puede ser… –murmuré sorprendida-
Nayi: Claro que puede ser. Tú te fuste, él es un muchacho soltero y muy guapo. Puede salir con las chicas que quiera.
Yo: No es eso Ema…
Nayi: ¿Qué ocurre entonces?
Yo: ¿Me creerías si te digo que yo también salí anoche por primera vez desde que estamos lejos? –pregunté algo confusa-
Nayi: Debe ser broma –alargó entre emocionada y asombrada- ¡Esto es increíble! –elevó la voz- Es como si a pesar de la distancia aún estuvieran conectados.
Yo: ¿Increíble? ¡Es espantoso! Y no sabes lo que pasó después.
Ema: ¿No me digas que sentiste algo en tu pecho? –preguntó inescrutable-
Yo: Nayi, ¡¿cómo demonios lo sabes?! –dije en un hilo de voz-


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