jueves, 11 de abril de 2013

Capítulo 65

Hace tres años seguramente me hubiese parecido raro encontrar a Harry Styles colgado de la baranda de mi terraza a punto de caerse para abajo. Su voz de niño aterrado era mortal, posiblemente se debía haber echo pis en los pantalones de tanto miedo.
Lo agarré de uno de sus brazos y lo ayudé a subir. Era un loco, solo a él se le ocurrían esas cosas.
Cuando ya todo su cuerpo se encontró en mi balcón, no pude hacer otra cosa que quitarme la curiosidad.
Yo: Casi te matas, tonto; ¿por qué has venido?
Harry: Tengo una idea –fue lo único que dijo-
Yo: Si mi padre se llegara a enterar de que estás aquí, te matará –le aseguré mientras cerraba la puerta detrás de mi- ¿Qué tienes en mente?
Harry: Bueno… se me había ocurrido que quizá podríamos ir a un lugar… –contestó de manera nerviosa-
Yo: ¿De qué hablas? –pregunté sin entender-
Harry: Quiero escaparme contigo, mi amor.
Yo: ¿Qué? ¿Tomaste algo? –inquirí realmente estupefacta-
Harry: Vamos, solo será una noche –rogó- Quisiera que estemos un rato a solas.
Yo: Supongamos que hipotéticamente, yo aceptara ir contigo... ¿Qué es exactamente lo que piensas hacer? –fruncí el ceño-
Harry: Algo que aquella vez en el campo no pudimos terminar –susurró cerca de mi oído; ese chico quería matarme-
Aunque no iba a negar que a diferencia de esa noche, ahora sí estaba lista.
Harry: ¿Y bien? –indagó- ¿Vienes o no?
Yo: Mmm... –vacilé- Está bien. Pero promete que mañana en la tarde estaremos de nuevo aquí.
Harry: Lo prometo, amor –besó mis labios. Me gustaba tanto que me llamara así-
Rápidamente acomodé dos conjuntos de ropa en una mochila y bajé silenciosamente con el chico por la azotea. Aún llevaba mi pijama puesto, una bermuda algo rota, y una camiseta que apenas tapaba mi ombligo. Al parecer él ya tenía todo más que preparado porque un coche estaba en frente de la casa y me hizo subir a él.
Media hora más tarde bajamos en lo que era, según él, el campo de un viejo chico al cual conocía. No entramos a la casa. Por el contrario, Harry me llevó al establo de los caballos –me di cuenta por el olor–.
Esperé a que encendiera las velas, no había luz eléctrica; luego nos sentamos a conversar. Hablamos un largo rato sin ningún silencio, siempre había cosas de las que hablar con él.
Estaba sedienta. Apenas se lo mencioné, este me dijo que aguardara un momento que ya me traería algo para beber. Pero pasaban los minutos y él aún no volvía. Estaba empezando a preocuparme, además de que también tenía mucho miedo; la simple idea de quedarme sola, en un establo, en medio de la noche, con las feroces criaturas que me estaba imaginando, me aterraba.
Entonces, en ese preciso instante, sentí una respiración en mi oído y una mano en mi cintura; me llevé el susto de mi vida. Un escalofrío me recorrió.
Harry: Aquí tienes –susurró en mi oreja-
Yo: Gracias…
Tomé rápidamente el contenido del vaso y lo dejé a un lado. Harry todavía me tenía envuelta en sus brazos; la cosa no se había puesto tan intensa hasta que el muchacho me apretó contra su torso. Sentí cada parte de su cuerpo en mi espalda. El estaba jugando con fuego, y sabía que, tarde o temprano, nos íbamos a quemar.
Harry: ¿Te he dicho lo hermosa que estás? –musitó tiernamente-
Yo: Creo que no… -contesté nerviosa-
Harry: Pues déjame decirte que estás tan hermosa que se me acelera el corazón cada vez que te miro.
Yo: No exageres Styles –sonreí-
El chico me hizo girar sobre mis talones para quedar frente a él. Obviamente no pude ver sus ojos, pero sí sentirlo. Había algo, una extraña fuerza, que cuando estaba con él, me hacía creer que recuperaría la vista; a pesar, de que eso sería imposible.
Harry: No estoy exagerando; mira –tomó una de mis manos y la colocó sobre su pecho- ¿Escuchas lo veloz que late?
Yo: No logro percibir nada Hazza…
Harry: Acércate un poco más –obedecí- ¿Ahora?
La verdad era que no lograba escuchar nada.
Yo: Tampoco. Voy a acercarme más…
Harry: Elisa, no se si te conviene acercarte más, corres riesgo –su voz sonó algo extraña-
Yo: ¿Riesgo? ¿De qué estás…
Y en ese momento supe a que “peligro” se refería. Dejé que me besara y me sostuviera entre sus brazos. Sus labios me transportaban a otro universo que en realidad solo conocía con él. Harry empezó a caminar y yo solo me dejaba llevar por su cuerpo hacia donde él me dirigía. Caímos en una cómoda pila de paja que se hacía presente a gran cantidad en el establo.
Harry: Espera un segundo, amor –se alejó de mi boca con clara dificultad para hablar-
¿Qué querría hacer ese chico ahora? Seguro que alguna locura, como siempre.
Harry: Listo –dijo ahora más tranquilo y continúo besándome-
Yo: Espera… –musité- ¿Qué fuiste a hacer?
Harry: Me puse una venda en los ojos –pronunció- Si voy a hacer algo inolvidable contigo me gustaría hacerlo en tus mismas condiciones.
Yo: Te amo –susurré-
No podía creer lo que él había hecho, cada día me sorprendía más. Eso probablemente fue lo más lindo que alguien había hecho por mí.
Esa noche Harry me hizo el amor.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
No doy más explicaciones xd, porque la mayoría os lo imaginareis xD
Espero que os guste y pidais siguiente :D

No hay comentarios:

Publicar un comentario