domingo, 7 de abril de 2013

Capítulo 55

Algo anticuado lo sé, pero así no registraría de donde provenía la llamada.
*Llamada Telefónica*
–¿Louis eres tu? –pregunté dudosa-
–¡Elisa!
–Louis por favor no grites, no quiero que Harry te escuche –le pedí nerviosa-
–El no está conmigo. Elisa, tienes que volver, te lo suplico por todo lo que quieras, es demasiado difícil tener que vivir viéndolo así todos los días, casi no come. Se pasa todo el día encerrado en su habitación, mirando por la ventana o cantando canciones deprimentes, está muy mal.
–¿Y crees que yo me encuentro bien? Louis no sabes lo que es no poder ver, es lo peor que me ha pasado –dije dura-
–Nadie esta diciendo que para ti sea fácil, pero ¿por qué te fuiste? Podrías haberte quedado, nosotros te ayudaríamos, lo sabes –concluyó -
–No es eso Lou…ya se que me apoyaríais pero no sabía que Harry se había enterado de que estaba ciega y no quería que cancelara su contrato por protegerme. Pero tuviste que abrir tu bocaza y ahora sabe todo –reclamé-
–¿Qué querías que le dijese? Estaba destrozado, no me dejaría en paz hasta enterarse de donde estabas. Lo que no entiendo es…ahora que el canceló su contrato, ¿por qué no vienes?
–Louis ya está. Me estoy acostumbrando a vivir aquí, y no esta tan mal.
Esto es lo mejor, él se olvidará de mí y yo haré lo mismo con él –al decir las dos últimas palabras mi voz se quebró- Me tengo que ir, por favor no le digas a Harry que te llamé, ni a nadie más, te quiero.
–¡Espera! –alzó la voz- No cumpliste tu promesa…
–¿De qué hablas? –me hice la tonta, pero sabía a que se refería-
–Prometiste no abandonarnos, sea cual sea el motivo –sonó duro, como un golpe bajo-
–Yo no quería que las cosas fueran así; lo siento, de verdad lo siento.
No pude pronunciar ninguna otra cosa y repentinamente colgué el teléfono, me dirigí a casa, ya era tarde.
Escuche a mis padres que se encontraban en el salón mirando la tele, apenas llegué cambiaron rápidamente de canal. Me extrañó su actitud.
Yo: ¿Qué es lo que estais escondiendo? –fruncí el ceño-
Mamá: Nada hija –disimuló muy mal-
Yo: Vamos…te conozco papá, dame el mando.
Mamá: Hija es por tu bien, está hablando Styles –dijo detenidamente-
Yo: Ya lo olvidé –mentí- De verdad no me molestará. Por favor, cambiadlo, quiero ver que es lo que está diciendo, después de todo el es uno de los integrantes de mi banda favorita –hice un intento de sonrisa-
Papá: No digas que no te avisamos –musitó cambiando al canal anterior-
Y después de un mes volví a escuchar su voz…Se oía débil, muy débil; obviamente no podía describir su aspecto porque no lo veía, pero sospechaba que su apariencia no era la mejor.
Estaba hablando de mí, diciendo que si alguien me veía que por favor le avisara; que había cancelado su contrato, y que no hacia otra cosa que extrañarme.
Yo: ¿Mamá como está? –le pregunté curiosa-
Mamá: Horrible –masculló- Perdona que te lo diga así pero deberías verle la cara; tiene unas ojeras enormes y los ojos hinchadísimos, también, hasta está mucho más flaco.
Por más de que no lo quisiera aceptar, saber que estaba como mi madre
 decía, me hacia sentir mal.
Yo: ¿Tú crees que de verdad me eche de menos? –inquirí apagada-
Mamá: No hay otra cosa de la que esté más segura, hija. Ese chico esta enamorado –acarició mi mejilla- Y a mi me parece que esta chica también.
No pude contestarle nada.
Me tragué toda la noticia con mi característico orgullo y cuando esta finalizó corrí escaleras arriba y me encerré en el cuarto de un portazo. Una vez adentro pegué un gran grito de impotencia y me deje caer en el colchón.
Mi madre tenía razón.
Y me encontraba perdida, porque seguía enamorada de él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario