Harry: ¿Como quieres que no muera de sed, si tienes la fuente en tu boca y no me dejas beber? -dijo sensualmente-
Yo: Me tienes loca Harry Styles -dije para luego colgarme de su cuello, el me elevó un poco, dejándome parada sobre mis puntas de pies, cortó esa mínima distancia que había entre nosotros y lo besé, mi primer beso, sus labios eran tan dulces y delicados, al principio fue suave, comenzamos rozando nuestros labios, pero no nos mantuvimos ni un minuto así, porque Harry se encargaba de hacerme sufrir, recorriendo con el extremo de su lengua una y otra vez la comisura de mis labios, me sentía en otro planeta, el me hacía sentir en otro planeta, había esperado tanto tiempo por este momento...había tanta química entre nosotros. No pude resistir las ganas de investigar su boca, y lo apreté más a mí, haciendo que nuestras lenguas comenzaran a conocerse. El beso se fue convirtiendo en una guerra, era tan intenso...tan perfecto, yo le hacía suaves caricias entre sus rizos y el acariciaba mi espalda de una manera sensual, nos mantuvimos así por un largo rato, estábamos desenfrenados, en un momento nos empezamos a mover por la habitación, aun besándonos, hasta caer sobre la cama. Harry estaba arriba mío, nuestras respiraciones se volvieron pesadas, podía sentir a mi corazón latir como loco. Despacio mordí su labio inferior y tiré suavemente de el, para luego comenzar a jugar con el cuello de su camisa.
Harry: Elisa -susurró, yo lo agarré y lo besé aun más fuerte- Para Elisa por favor...
-susurró agitado-
Enseguida me escapé de sus brazos, estaba furiosa, siempre tenía que fastidiarlo todo con sus estúpidas reglas... ¿por qué no dejaba que las cosas pasasen y ya?
Salí de la habitación dejando a Harry aún en la cama sin reaccionar y pegué un portazo. Pensé que no me seguiría pero me sorprendió tomándome por detrás y rodeando con sus brazos mi espalda, sentía su agitada respiración en mi oreja.
Yo: Suéltame Harry -traté de escaparme de sus brazos pero me sostenía con fuerza-
Harry: No -dijo serio-
Yo: ¿Por qué siempre tienes que arruinarlo todo? -le reclamé-
Harry:Elisa, yo no lo arruiné, es solo que...
Yo: ¿Que qué? ¿Que querías divertirte un rato y me dijiste todas esas mentiras para besarme? -grité enfadada
Harry: ¡Claro que no! -dijo haciéndome girar para quedar frente a él- Sabes que eso no es cierto...todo lo que dije lo dije porque es lo que en verdad pienso...me gustas...-dijo tratando de robarme otro beso pero yo corrí la cara-
Yo: No te creo -lo empujé con los ojos aguados- ¡¿Y sabes qué? Si quieres pasar un buen rato ve y cogete a Caroline, seguro ella no se negará!
Salí corriendo por las escaleras... quería apartarme del chico lo más que pudiera, no entendía qué nos estaba pasando, era como un amor imposible, una pasión que no podía controlar, él era un imbécil...pero aún así estaba enamorada de él, como jamás lo había estado de un chico.
Caminé un rato por el enorme jardín, tratando de sacarme todas esas cosas de la cabeza, pero se me hacia imposible. Tenía que aceptar que besarlo fue mi más grande satisfacción, el momento más feliz de mi vida, tan venenoso, sus labios eran una droga...una droga distinta. Vivía con un sentimiento de amor-odio hacia el, siempre era así, peleábamos, reíamos pero terminábamos siempre cerca, juntos, mirándonos y deseándonos.
Era tarde, hace unos días había quedado con Sarah y Lucía y vendrían a casa a ver una película, aunque me sintiera fatal no pensaba dejarlas plantadas, y mucho menos ahora, al menos así Harry me vería reír y creería que no estoy destrozada por él, aunque lo esté.
No hay comentarios:
Publicar un comentario