Pero el roce de su lengua en la comisura de mis labios, hizo que despertara del trance en el que me había hecho caer.
Yo: ¡¿Qué haces, estás loco?! -dije soltándome de sus brazos-
En su rostro pude ver que estaba muy insatisfecho, gruñó y me balbuceó: ¡Eres tan orgullosa!
Yo: ¡Y tú eres un asco! -dije aún más enojada-
Harry: ¿Creíste que te iba a besar? -dijo irónico y largo una carcajada-
Yo: ¡No nací ayer Harry! -conteste obvia-
Harry: ¡Parece que sí! -me gritó-
Liam: ¡¿No os dais cuenta de lo que os está pasando?! -nos alejó al uno del otro para que dejáramos de gritarnos- Los dos sois unos insoportables inmaduros... ¿Por qué no aceptais de una vez que estais perdidamente enamorados? No puede ser que ninguno se de cuenta siendo tan obvio. ¿Elisa, ¿acaso no ves los celos que le vienen a Harry cuando estás con otro chico? ¿Harry, tu no ves la forma en que ella siempre te provoca? O sois tontos o os lo haceis...-concluyó Liam-
Después de las palabras del chico la situación parecía otra, Harry y yo estábamos completamente mudos, nos observábamos diciéndonos un millón de cosas con nuestras miradas. A todo esto yo salí corriendo sin esconder mis lágrimas a mi habitación, pude sentir como Harry me seguía por detrás, subiendo de dos en dos los escalones.
Harry: ¡Abre la puerta Elisa! -dijo golpeando en tono de ruego-
Yo: ¿Y si no la abro? -dije apoyándome en ella-
Harry: Por favor...-pidió dulce desde el otro lado-
Nos quedamos en silencio, podía oír su respiración acelerada desde de mi cuarto y no había forma de escapar, el se quedaría allí y mi habitación quedaba en el segundo piso, haciendo que no puediera salir por la ventana.
Harry: Tengo que decirte algo importante Elisa -susurró y pude jurar que lo escuché decir "tengo que decirte que te amo”, pero solo fue otra ilusión de las mías, aún así decidí abrirle-
Yo: Más te vale que sea rápido ¿que quieres? -dije tratando de no mirarlo a los ojos-
Harry: Que me expliques...-dijo con un tono de voz sensual, acercándose más y más a mi boca, yo estaba retrocediendo lentamente hasta que pasó lo que tenía que pasar, choqué contra la pared, el posó su mano derecha en mi cintura y la otra en la pared, dejándome atrapada, acorralada, solo para él. No me salían las palabras, estaba en shock, jamás me había sentido así...ni siquiera en la audición.
Harry: ¿Así que quieres seguir jugando? -mordió su labio inferior-
Yo: ¿De qué juego me estás hablando? -traté de que mi voz sonara como habitualmente-
Harry: Lo sabes muy bien...-dijo apretándome contra el, haciendo que mi temperatura se elevara instantáneamente- Todo esto que haces...la forma en que me miras y me deseas pero luego lo niegas y te apartas...la manera en que me dejas rogando de rodillas, y no se que pretendes...pero me encanta -respiro con dificultad en mi oído- Elisa, tu puedes decirme que no con tu boca, pero tu cuerpo y tu mirada gritan otra cosa...-susurró con voz grave-
Una parte de mí quería comérselo a besos y la otra parte estaba confundida, él me volvía loca, no sabía que responderle, me había dejado completamente muda, no podía creer que esto estaba pasando. Miré al suelo, me tomó del mentón, acto seguido me miro fijo a los ojos intensamente.
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